Día 1: Bután, el paraíso.

Hoy acabó Nepal y empieza Bután. Dejé el hotel esta mañana donde me regalaron un pañuelo como agradecimiento, pero cuidado con las tasas, no están incluidas en el precio inicial y se suman al final de tu estancia, así que el presupuesto se puede descuadrar.

Respecto al aeropuerto, decir que no tienes que sacar los líquidos de la maleta, lo que me hace pensar si se trata de una falta de seguridad, o me confirma en mi opinión sobre lo absurdo de esta norma. También tuve que facturar la maleta, pues Durk Air (una de las dos compañías que vuelan a Bután) no permite más de 7 Kg. en cabina. Otra curiosidad es que las mujeres y los hombres se separan en filas para pasar el control.

Y al fin, RUMBO A BUTÁN.

Al llegar a Paro (ciudad donde se encuentra el aeropuerto) cambio unos cuantos euros en Ngultrum y ya estamos listos.

Comparado con Nepal la temperatura es más agradable, la polución brilla por su ausencia y no conducen a lo loco. Al salir del aeropuerto el guía y el conductor se presentan… Y EMPIEZA LA AVENTURA..

Es poco el tiempo que llevo en este país pero ya desde el avión me ha cautivado su belleza natural y su orografía (los mejores parajes que he visto en mi vida, y solo llevo unas horas). Ubicado en un valle en mitad del Himalaya, este reino es uno de los más pequeños del mundo y aún se puede notar su aislamiento geográfico y su identidad propia y cómo se está abriendo al mundo.

 

AVISO: este país tiene tanto que comentar, que este post va a quedar un poco largo. Intentaré que sea ameno.


Desde el avión

Sentado en mi asiento de ventana tuve un lugar privilegiado para contemplar las cumbres más altas del Himalaya (las otras las tapaba la niebla) y ver la espectacular entrada al país por aire. Impresionantes montañas que dejan pequeño a cualquiera. 

DSC_0001 (16)
¿Veis el pico más alto del mundo?

Al visualizarlo desde arriba entiendes la dependencia que tiene de los países que le rodean, especialmente de India, principal fuente de importaciones al país y que tutela sus asuntos exteriores sin meterse en los internos.

País de belleza incomparable, el gobierno de está joven democracia (2007) tiene por ley que mantener al menos el mismo nivel medioambiental a su sucesor y así sucesivamente, conservando el 70% del territorio como parque forestal y, prácticamente, el 100% de la energía empleada es de origen hidroeléctrico. También cultivan todas sus verduras y frutas de manera orgánicas y sin productos químicos. Sorprende que todo está lleno de carteles en inglés invitando a mantener limpio el país y concienciar a las nuevas generaciones de mantenerlo así.

Hasta 1972 vivía absolutamente aislado del mundo y hasta 1998 no llegó la televisión. Su rey aún tiene ciertos poderes a la hora de promulgar leyes pero, en principio, es el parlamento el que está a cargo de ello.

Aquí la gente conduce ”normal” y apenas pitan. No se puede ir a más de 50 km/h por la autopista y existen carteles advirtiendo de los peligros de la velocidad y otros muchos riesgos al volante. Por lo visto, aquí la policía sí aplica las normas estrictas que existen y las hacen cumplir.


No todo es turismo

Todos estos datos me los ha dado el guía (junto con un pañuelo de bienvenida), y como guía aprobado por el gobierno puede estar un poco sesgado y no para de repetirme lo abiertos que son ahora al resto del mundo, pero, es cierto, que llegas al país y se respira un aire diferente, no solo literalmente si no también culturalmente y se siente sosiego y tranquilidad por todos lados. Incluso llama la atención lo limpio que está todo, sobretodo si lo comparas con países como Nepal e India.

DSC_0001 (69)
Tierra del dragón.

Bután tiene un régimen de turismo digamos que especial. El gobierno estima recibir unos 100000 visitantes al año. No admite muchos más porque considera que el turismo masivo al que se han abierto sus vecinos les restaría atractivo y bajaría la calidad del mismo. A mí me vienen a la cabeza ciertos sitios de nuestra geografía donde estarían de acuerdo.

Para conseguir un visado y poder acceder al país se tiene que hacer todo a través de operadores aprobados por el gobierno. A mí me llegó con intriga, dos días antes de que viniese a Nepal. Este visado (carísimo) incluye guía personal, conductor (que visten a la manera tradicional), entrada a los sitios, comidas y hoteles. Si se piensa bien parece hasta barato si es cierto que el dinero va a mantener el Índice de Felicidad Bruta (único país que utiliza este índice en lugar de los estrictamente económicos).

Cierto es que puedes moverte en los alrededores de los hoteles sin guía y que puedes cambiar el itinerario y proponer otras opciones al operador que hayas decidido, pero si ya te lo preparan todo y ellos son los expertos, ¿para qué discutir? Aunque para gente que le guste viajar como a mí, quita libertad no poder ir a tu bola.


REY

Aunque el país se está abriendo y se nota. También salta a la vista que se trata de una monarquía (constitucional) y que existe lo que podríamos llamar ”culto a la personalidad”. Existen retratos, cuadros y carteles de la familia real por todos lados.

DSC_0001 (22)
Retrato de la familia real al llegar al aeropuerto de Paro.

Parece que la población quiere a la familia real. Aunque dudo que lo consiga, aún tendré que intentar averiguar si es así realmente. De momento lo que sí parece es que la gente está deseando agradarte y facilitarte tu estancia.

Respecto a la religión, la única que se permitía hasta hace poco era el Budismo, más abiertos al mundo, ahora permiten la libertad de culto. De hecho me comentan que los templos hindúes que se están construyendo no se han acabado debido al corto periodo de tiempo que llevan aprobados.

Me llamó la atención que durante el camino viéramos a un hombre levantarse y tumbarse a cada pocos pasos. Era un peregrino haciendo su peregrinación.

El guía también me confirmó que los butaneses se están abriendo a deportes más allá de la arquería y que los jóvenes sueñan con disputar un mundial de fútbol, críquet o baloncesto. También me contó que la situación de la mujer es de igualdad con respecto al hombre y varías políticas importantes en cargos de responsabilidad con mujeres.

No todo fue hablar, también visitamos un par de sitios a pesar del tiempo justo que teníamos.


Iniciando modo guiri

Primero visitamos la fortaleza Dzong Tashichoe. Mitad monasterio budista y mitad fortificación. Ha sido la sede de gobierno de Bután desde 1952 y actualmente alberga la sala del trono y las oficinas del rey, la Secretaría y los ministerios del Interior y de Economía. Originalmente se construyó en el s. XIII aunque ha ido sufriendo multitud de cambios y ampliaciones. Antes de entrar tuve que ponerme una sudadera y pantalones largos, pues está prohibida la entrada con ropa corta.

DSC_0001 (41)
Dzong Tashichoe. Mitad monasterio, mitad fortaleza.

En él hay un templo precioso con una gran estatua de Buda y lleno de colores. Para mí, el templo más bonito y diferente que he visto en mi vida, aunque espero encontrar más durante el viaje. Según me contó el guía, es difícil de datar ciertos monumentos y obras debido a que la economía es tan pequeña que se tardaba mucho en terminar dichas obras y, al finalizarlas,  no siempre se sabía cuando se habían empezado. Lamentablemente, las fotos estaban prohibidas. Parece ser que existen tantos monjes (100000) como habitantes tiene su capital, Timbu.

Creo que lo que voy a ver aquí es lo que esperaba de Nepal, colores vivos y templos majestuosos y no porque no los hubiera, pero simplemente Katmandú no deja de ser una mastodóntica urbe al estilo de Kolkata o Delhi. Encantadoras todas pero descuidadas y caóticas.

Aquí contemplamos la bajada de bandera. Un grupo de unos 20 militares uniformados hacen descender la enseña (una de las más bonitas que existen), acompañado de tres monjes que perfectamente ataviados tocan sus correspondientes instrumentos de viento.

DSC_0001 (71)
Bajada de bandera, al día siguiente por la mañana es vuelta a izar.

Tras la fortaleza visitamos el Centenary Market, un mercado muy auténtico separado en: zonas de frutas y verduras (todas ecológicas), flores, instrumentos de labranza y arroces (muchísimos tipos de arroces). Al preguntar porqué había tantos indios allí, me contó que se debía a que eran contratados para la construcción de edificios y se les facilitaba la entrada al país. Se notaba que las verduras y frutas no tenían los colores que estamos acostumbrados gracias a los productos que les echamos para aumentar su atractivo pero, seguramente, son más sabrosas y ricas.

DSC_0001 (84)
Interior del Century Market.

Enfrente del mercado cruzamos un puente construido con los detalles típicos de todos los edificios aquí y le pedí al guía dar una vuelta por el mercado de ropa que estaba al otro lado. Era una especie de mercadillo de madera donde se vendía ropa y donde la gente regateaba, muy parecido a los mercadillos españoles.

DSC_0001 (88)
Varias especias de venta en el mercado.

Visto esto, nos dirigimos al hotel.


A descansar

Y llegamos al hotel Galingkha, donde nos recibieron con un té de bienvenida para el guía y para mí, el conductor siempre se quedaba en el coche. Ellos irán a dormir a otro hotel ya que este parece que se sube de precio para ellos, cuando abandonemos la capital se hospedarán en el mismo que yo.

Me ha impresionado la cortesía y las ganas de agradar que rozan lo excesivo. De momento, el hotel donde más al extremo he visto esa actitud, incluyendo reverencias a sus gestos, se confirma lo que había leído sobre lo exageradamente respetuosos que son con los demás. Suelen incluir la sílaba ”la” al final de todas sus frases como señal de respeto, incluso en inglés.

El hotel está bastante bien y me han dado una habitación en la primera planta con vistas a una animada calle. Aquí tampoco tienen persianas (me está salvando el antifaz que me dieron en el vuelo de ida los de Qatar Airways). He bajado a cenar en el buffet (muy rico) y creo que únicamente somos dos clientes los que estamos alojados en él.

DSC_0001 (63)
Militar durante la bajada de bandera en frente del templo.

Planes para mañana: deseando salir a explorar con el guía a cuestas (que conste que parece simpático). Visita en Thimphu: Buddha point y sus vistas, instituto Zorig Chusum y el monasterio Changankha. Como he contado, esto viene programado por una agencia así que no he querido mirar nada para no destripar sorpresas.

Hasta mañana.

FB: Viajes al infinito

Instagram: llopis_ig

4 comentarios en “Día 1: Bután, el paraíso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s